viernes, 9 de abril de 2010

LAS RANAS DE RITA


Es taba en mi cama, intentando dormir. Era una noche de esas que intentas dormir pero no puedes. De izquierda a derecha, de pies a cabeza, no podía. Llamé a mi madre, que suele solucionarlo todo y me dijo: -Pues cuando yo era pequeña, contaba ovejitas.-dijo la madre-. Rita, que era el nombre de la chiquilla, lo intentaba, pero al llegar a 50 se despertaba. Después de darle vueltas a la cabeza, dijo: -¡Ya sé! Contaré ranas. Que era su animal favorito. Consiguió dormir. Al día siguiente, se encontró la casa patas arriba: los deberes comidos, cabras y ovejas saliendo de las esquinas del techo... ¡Desastre total! Por la noche pensó que si contaba ovejas y pensaba que había una cueva de lobos las ovejas huirían para siempre. Y así lo hizo. Las ovejas salieron disparatadas. Rita durmió de alegría.

1 comentarios:

Mª José Castellanos Gómez dijo...

¡Buen resumen!

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